Me parece una película bonita. Pandora es un mundo precioso lleno de seres increíblemente bonitos, desde sus habitantes hasta la más pequeña planta que brilla por la noche. Y no solo me parece bonita por lo que es la parte estética, sino también por el mensaje.
El respeto por la vida que tienen los habitantes de Pandora y su conexión con la naturaleza me pareció algo precioso; y también me gustó cómo queda claro que son los intereses comerciales de unos pocos los que se ponen por delante de todo, y por los que se mata no sólo a un ecosistema, sino también a personas inocentes. Es cierto que el mensaje ecologista es demasiado directo e incluso puede resultar manido, pero a mi me parece bien. Para qué nos vamos a andar con mensajes subliminales después de ver lo que ha ocurrido en Copenhague estos días.
Desde siempre el ser humano se ha creído con el derecho de hacer lo que le de la gana, por el tema de ser la especie superior. Como yo no comparto esta idea me emocioné cuando la naturaleza empieza a defenderse y a arremeter contra aquellos que quieren destruirla.
Se pueden ver muchas cosas en esta película: otras películas (Bravehearth, El Último Mohicano, Pocahontas, La Misión), la guerra de Irak, la hipótesis Gaia... Pero lo mejor de todo es el final. Me gusta el final porque hoy he leído en le periódico que hay cuatro personas en la cárcel, en celdas de aislamiento, por pedir a los líderes mundiales que actúen en contra del cambio climático; también he leído que España es uno de los países con mayor riqueza en biodiversidad y, sin embargo, uno de los que más especies amenazadas posee.
Voy a hacer un spoiler pero me da igual: me gusta el final porque contra todo pronóstico ganan los buenos, los que pelean y sueñan.

