martes 22 de diciembre de 2009

Bienvenidos a Pandora

Anoche estuve en el cine y vi Avatar, la última película de James Cameron, y me emocionó.

Me parece una película bonita. Pandora es un mundo precioso lleno de seres increíblemente bonitos, desde sus habitantes hasta la más pequeña planta que brilla por la noche. Y no solo me parece bonita por lo que es la parte estética, sino también por el mensaje.

El respeto por la vida que tienen los habitantes de Pandora y su conexión con la naturaleza me pareció algo precioso; y también me gustó cómo queda claro que son los intereses comerciales de unos pocos los que se ponen por delante de todo, y por los que se mata no sólo a un ecosistema, sino también a personas inocentes. Es cierto que el mensaje ecologista es demasiado directo e incluso puede resultar manido, pero a mi me parece bien. Para qué nos vamos a andar con mensajes subliminales después de ver lo que ha ocurrido en Copenhague estos días.

Desde siempre el ser humano se ha creído con el derecho de hacer lo que le de la gana, por el tema de ser la especie superior. Como yo no comparto esta idea me emocioné cuando la naturaleza empieza a defenderse y a arremeter contra aquellos que quieren destruirla.

Se pueden ver muchas cosas en esta película: otras películas (Bravehearth, El Último Mohicano, Pocahontas, La Misión), la guerra de Irak, la hipótesis Gaia... Pero lo mejor de todo es el final. Me gusta el final porque hoy he leído en le periódico que hay cuatro personas en la cárcel, en celdas de aislamiento, por pedir a los líderes mundiales que actúen en contra del cambio climático; también he leído que España es uno de los países con mayor riqueza en biodiversidad y, sin embargo, uno de los que más especies amenazadas posee.

Voy a hacer un spoiler pero me da igual: me gusta el final porque contra todo pronóstico ganan los buenos, los que pelean y sueñan.

lunes 7 de diciembre de 2009

United Colours of Prodigy

Punkis, pokeros, raperos, góticos... Pensad en cualquier tribu urbana (oh dios, como odio este concepto)que seguro que tuvo representación en el concierto de los Prodigy el pasado día 4. Y todos de buen rollo. Parece ser que el único momento de tensión, pero para la gente de la organización, fue cuando el público que estaba en grada empezó a tirarse a pista.

Hace ya unos días del concierto y aún así no tengo la perspectiva necesaria para hacer una entrada objetiva. Pero por otro lado es un blog personal y ahí radica el permiso para escribir lo que quiera.

Tengo la sensación de haber asistido al concierto más divertido de mi vida. Este pensamiento me llena de placer y tristeza al mismo tiempo. Pasé uno de los mejores momentos de mi existencia durante esa hora y veinte minutos, pero se terminó, y no se si volveré a vivir algo igual.

Al principio temí por mi integridad física. Me quedé en pista y había mucha gente, la mayoría puesta hasta las orejas. Los teloneros, como viene siento habitual en los concierto a los que he asistido recientemente (con excepción de los teloneros de Rammstein, Combichrist) eran bastante chichis. La cosa se empezó a poner seria antes de empezar el concierto. Entre la actuación de los teloneros y de Prodigy no sonó el típico hilo musical: pusieron a un dj. Ya con este tío empezaron a volar los minis de cerveza, así que podéis imaginar lo que ocurrió cuando se apagaron las luces y empezó el concierto de verdad: la LOCURA.

Los primeros 20 minutos fueron un no parar de saltar y bailar. Luego ya empezaron alguna canción desde abajo para que los presentes pudiéramos coger un poco de aire; por mi parte no hubo mucho descanso y así acabé con la ropa empapada de sudor. Sonaron todos los temazos: Poison, Samck my Bitch Up (a ver si vosotros encontráis el vídeo entero con el audio correcto), Breathe, Out of Space, Firestarter, etc (metieron muchos porque hicieron mezclas en las que te colaban un minuto de cada canción) y, por supuesto, no faltaron del nuevo disco: World´s on fire ("Madrid is on Fire!!") Invaders Must Die, Omen,Run with the Wolves, Warriors Dance (aderezada con frases tipo "Where are my spanish warriors?" que podéis suponer la locura que desataban) y mi favorita del último disco para terminar Take me to the Hospital.

Que me llevasen al hospital es lo que pedía yo al día siguiente, que me tocó trabajar. Los recuerdos de un tío vestido de Spiderman, de las luces, del sonido, de la sensación de felicidad absoluta... Eran reales y así lo demuestra la camiseta (que hoy llevo puesta, por cierto) que me compré a la salida. Sólo en este concierto he sentido la necesidad de tener una camiseta del grupo con las fechas de la gira en la espalda. Necesitaba un recuerdo tangible de una de las mejores noches de mi vida.

viernes 4 de diciembre de 2009

M vs M

Y con las emes me refiero a Muse vs Manson. Ganadores por goleada: Muse.

El pasado 28 de noviembre asistí a uno de los mejores momentos musicales de mi historia. Me gusta Muse pero no era fan (ahora sí). Tanto es así, que si no llega a ser porque quedé con Alejandra el día que ella iba a comprar las entradas del concierto no hubiese ido. Me dijo "tía, vente" y me pareció una buena idea.

Sabía que tenían un buen espectáculo. Ya me habían comentado muchas veces el último concierto en Madrid de la gira del Black Holes and Reveletions; sabía que Matt Bellamy es muy buen cantante y músico. Lo que no sabía es cómo iba a flipar en su concierto. Un espectáculo impecable, tanto en lo musical como en lo visual. Tres torres-pantallas (una para cada uno) partidas por la mitad en las que se iban proyectando imágenes creadas para la canción, imágenes de ellos tocando en ese momento o imágenes del público. Las plataformas de las torres subían y bajaban y ellos no pararon. En resumen, un gran día para la música en directo.

Tío Marilyn Manson fue otra cosa. Para empezar estuvo fatal de público: el último disco no ha sido de lo mejor que ha hecho y, por lo visto, la gente salió bastante decepcionada del concierto del pasado junio en el BBK. Se corrió la voz y el resultado fue desastroso:sólo abrieron la pista y la grada baja del fondo, y las dos se quedaron a la mitad. Luego el espectáculo fue bastante pobre en comparación con lo que ha hecho a otros años y a lo que nos tiene acostumbrados a los fans: una escenografía muy simple, un escenario pequeño, las iluminación bastante mediocre, nada de cambios de vestuario y sonido... la voz no sonó muy bien, la verdad. Me dió pena. Me quedé bastante decepcionada, y el próximo disco tendrá que ser muy bueno para arrastrarme a otro concierto suyo. Quizá me pareció peor de lo que fue en realidad porque lo de Muse fue muy grande, pero en comparación no hubo color.

Ahora que caigo,hubo algo que ambos conciertos tuvieron en común: una mierda de teloneros. Vaya par de grupos... más moñas, imposible. Fueron tan malos que no me acuerdo ni de los nombres.

Eso sí, el concierto más divertido en el que he estado este año ha sido el del pasado viernes 4 de diciembre: Prodigy. Pero esto lo dejo para la próxima entrada.

lunes 30 de noviembre de 2009

La canción de diciembre

Ahora que empiezo a escribir esta entrada, queda una media hora para que sea diciembre, pero es que la canción la tengo pensada desde hace días y es en este momento cuando necesito escribir.

El pasado día 21 se murió mi tía. Ayer por la noche se murió un colega. Los dos tenían cáncer. El de mi tía era cerebral: dos años y medio de por medio, operaciones, quimioterapia, dolor... El de Basi (mi colega) ha sido leucemia: dos semanas con fiebre y se ha ido con sólo una sesión de quimioterapia en el cuerpo y fallo multiorgánico. Los dos eran personas sanas, fuertes, altos, buenos, alegres. Ninguno de los dos ha tenido suerte.

Mi tía era (es) mi sangre. Basi era la felicidad de una mujer tremenda a la que quiero un montón y que ya tuvo la horrible suerte de perder a sus padres hace tres años (también cáncer). Como supondréis llevo unos días de mierda en los que me he dado cuenta de algo muy importante: no merece la pena estar enfadado, no merece la pena agobiarse, no merece la pena que distraerse en tantas tonterías inútiles que nos hacen sentirnos mal. Vivir es la ostia.

Por esto creo que el otro día en el coche se me encendió algo dentro cuando escuché el estribillo de "Sing for the Moment" de Eminem. Esta es la canción de Diciembre. Quedaos con el mensaje bonito de esta entrada, que lo hay.

"Sing with me, sing for the year,
sing for the laugther and sing for the tear.
Sing with me, just for today
maybe tomorrow the good Lord will takes you away"

jueves 26 de noviembre de 2009

...y Zombis

Hace pocos días terminé "Orgullo y Prejuicio y Zombis" un remake del empalagoso libro de Jane Austen "Orgullo y Prejuicio". Pese a que no soy muy fan de las novelas románticas, menos aún si están ambientadas en la Inglaterra victoriana, el libro me ha encantado.

Todo su secreto es añadir zombis a la historia. La señorita Elisabeth Bennet sigue siendo la misma muchacha rebelde pero con el plus de ser una maestra de las artes marciales, entrenada en un templo shaolin donde cada fallo suponía un castigo físico severo por parte de su maestro. Así mismo, está dispuesta a matar o a practicarse los Siete Cortes si su orgullo lo exije. Es la mas diestra de las hermanas Bennet en artes mortales, pero eso no quita que el resto lleve siempre una pequeña daga escondida bajo la falda. Por su parte el arrogante caballero Sr. darcy, sigue siendo el mismo gilipollas que en el libro original, pero con una habilidad para la violencia como la protagonista femenina.

Estos añadidos son gracias a enmarcar la historia en una Inglaterra asolada desde hace 50 años por los zombis. Nadie sabe por qué empezó, ni cuando terminará. Ellos siguen buscando cerebros con los que alimentarse, ya sea asaltando carromatos por los caminos o irrumpiendo en los lujosos bailes.

Con todo esto he llegado a la conclusión de que todo es mejor si le añades zombis. Coge el libro más horroroso que hallas leído en tu vida y métele una plaga de zombis; ya verás como mejora. Como ejemplos diré "La sombra del viento y zombis", "Los pilares de la tierra y zombis", "El código Da Vinci y zombis", "Platero y yo y zombis" y así podría seguir un buen rato.

No sólo pasa con los libros. Las pelis de zombis son divertidas de por sí, y si encima están hechas con un toque de humor como las gran "Zombies Party" o la inminente "Zombie Land", mejor que mejor.

Puede que incluso la realidad fuese más divertida con zombis. Yo, por si acaso, ya me leí la "Guía de supervivencia zombi" de Max Brooks, todo un dechado de buenos consejos sobre como desenvolverte en esta situación apocalíptica.

Ya saben señores y señoras, pongan un zombi en su vida.